La semana pasada, TMB presentó su Consulta Permanente y Dinámica al Mercado (CPDM), la jornada, más allá de explicar el procedimiento, permitió abordar cuestiones prácticas planteadas por los asistentes: desde el nivel de madurez de las soluciones y las condiciones para realizar demostraciones hasta el seguimiento de las propuestas y las oportunidades de colaboración y financiación.
¿Cómo puede una empresa presentar una solución a TMB sin tener que esperar a que se publique una convocatoria específica? ¿Qué recorrido puede tener una propuesta una vez presentada? ¿Y qué posibilidades existen para probar una tecnología en un entorno real de transporte público?
Estas fueron algunas de las cuestiones que centraron la sesión organizada por IN-MOVE by Railgrup con TMB, en la que se presentó el funcionamiento de la Consulta Permanente y Dinámica al Mercado (CPDM) y se compartieron los principales ámbitos en los que la organización busca nuevas soluciones.
Uno de los elementos más relevantes de esta iniciativa es precisamente su carácter permanente: empresas, startups, centros tecnológicos y universidades pueden presentar propuestas de manera continuada, siempre que estén alineadas con las necesidades y los retos de TMB. No se trata, por tanto, de una consulta puntual limitada a un periodo concreto, sino de un canal estable de innovación abierta que permite mantener el contacto entre el operador y el mercado.
Durante la apertura de la jornada, IN-MOVE destacó esta característica como una de las principales novedades del modelo, ya que facilita que las capacidades del ecosistema puedan acercarse a TMB de forma recurrente y no únicamente cuando existe un reto específico publicado.

TMB explicó que la CPDM responde a una necesidad práctica: disponer de un mecanismo estructurado para identificar necesidades internas, conocer soluciones que ya existen en el mercado y contrastar su posible encaje antes de preparar futuras decisiones de compra.
El modelo permite participar por dos vías:
Presentar una propuesta propia: una empresa puede tomar la iniciativa y hacer llegar una solución que considere de interés para TMB. El equipo de Innovación analiza su encaje con las necesidades y objetivos de la organización y, si procede, inicia la revisión interna correspondiente para valorar los siguientes pasos.
Responder a un reto publicado por TMB: cuando la organización identifica una necesidad concreta, puede abrir una consulta específica para que el mercado presente soluciones, conocimientos o propuestas. En función de las condiciones de cada consulta, el proceso puede incluir entrevistas, sesiones técnicas, actividades de contraste o demostraciones.
La consulta es permanente porque mantiene abierto el canal de recepción de propuestas, y dinámica porque los retos y las necesidades pueden evolucionar. De hecho, TMB explicó que esta estructura permite incorporar nuevos ámbitos de interés con agilidad, actualizando el documento de retos generales sin tener que reiniciar todo el procedimiento de publicación.
Durante la sesión también se insistió en una distinción fundamental: la CPDM no es una licitación ni garantiza una contratación posterior. Su objetivo es generar conocimiento sobre las alternativas disponibles y preparar mejor futuras decisiones. Cualquier eventual proceso de contratación será independiente y deberá seguir sus propios procedimientos.
La presentación permitió conocer los principales ámbitos en los que TMB está buscando soluciones y nuevas tecnologías. Son retos vinculados tanto a la evolución de la red como a la experiencia de las personas usuarias y a la eficiencia de las operaciones.
Accesibilidad universal
TMB quiere seguir mejorando la accesibilidad de sus servicios, trabajando en soluciones de accesibilidad cognitiva y comunicativa, sistemas de orientación y acompañamiento durante el viaje y herramientas de asistencia remota e interactiva. También busca mejoras en la accesibilidad física de los espacios, la señalización, la iluminación y el mobiliario, así como soluciones que faciliten la continuidad de la experiencia entre los distintos modos de transporte.
Otro de los ámbitos identificados es la respuesta ante situaciones de emergencia, especialmente en el metro, con soluciones que permitan mejorar los procesos de evacuación y la formación del personal para atender a las personas usuarias.
Experiencia de cliente
Entre las prioridades se encuentran mejorar la percepción de seguridad en el metro, encontrar nuevas formas de gestionar o suavizar las aglomeraciones, disponer de información más precisa y ajustada a la realidad del servicio de autobús y mejorar la experiencia de espera en las paradas.
Sistemas de acceso y validación del metro
La modernización de los sistemas de acceso y validación es otro de los retos relevantes. TMB cuenta con 1.273 puntos de acceso y validación, distribuidos en 207 vestíbulos de 127 estaciones convencionales, sometidos a un uso intensivo diario.
La obsolescencia funcional y tecnológica, el desgaste de los equipos y la necesidad de mejorar su fiabilidad plantean oportunidades para soluciones modulares, escalables y con mayor vida útil. También se busca evitar dependencias de un único proveedor y sistemas con costes de mantenimiento elevados, así como facilitar la interoperabilidad con tecnologías y métodos de validación como T-mobilitat, tarjetas bancarias EMV y aplicaciones móviles.
De los 1273 puntos de acceso hay 16 modelos diferentes y la mitad de ellos con menos de 20u cada uno.
Eficiencia del servicio de autobús
TMB busca soluciones para optimizar el consumo energético y de combustible, mejorar el rendimiento de los sistemas de climatización —especialmente ante el aumento de las temperaturas— y avanzar en aspectos como la comodidad y el acceso a bordo, el mantenimiento y la prolongación de la vida útil de los vehículos.
También existe interés por conocer nuevas tipologías de autobuses y sistemas de dirección. En este ámbito, TMB explicó su disposición a facilitar pruebas de vehículos y tecnologías en condiciones reales de circulación urbana, convirtiendo su propia red en un entorno de validación para las soluciones del mercado.
El turno de preguntas permitió profundizar en aspectos especialmente relevantes para las organizaciones interesadas en participar. Más allá de conocer los retos, los asistentes querían entender qué tipo de soluciones busca TMB, cómo presentar una propuesta y qué recorrido puede tener una tecnología dentro de la CPDM.
Una de las primeras cuestiones fue el nivel de madurez tecnológica (TRL) requerido. ¿Está el mecanismo pensado para soluciones que ya están en el mercado o también para proyectos en fases iniciales de investigación y desarrollo?
TMB aclaró que la CPDM está orientada principalmente a soluciones con un nivel de madurez tecnológica elevado, que puedan probarse en un entorno real. Esto se debe, entre otros motivos, a que el mecanismo contempla demostraciones gratuitas: para poder realizar una prueba, la tecnología debe estar suficientemente evolucionada y preparada para su validación.
Para las soluciones en fases más tempranas, TMB señaló otras vías de colaboración, como el desarrollo de proyectos de I+D y la búsqueda de financiación externa a través de programas europeos, EIT Urban Mobility o instrumentos de apoyo a la innovación de ACCIÓ. En este punto, la colaboración con universidades y centros tecnológicos puede ser especialmente importante para ayudar a madurar las tecnologías y avanzar hacia niveles de TRL superiores.
También se preguntó por la posibilidad de recibir notificaciones cuando se publique un nuevo reto. TMB reconoció que, por las características del modelo, la plataforma de contratación pública no resuelve actualmente de forma sencilla este seguimiento. Por ello, explicó que la difusión a través de los clústeres y de los agentes del ecosistema es una de las vías para mantener informadas a las empresas.
Desde IN-MOVE se recordó que las novedades y los retos de TMB se incorporan a la newsletter mensual del clúster y que, cuando la relevancia o la urgencia de una oportunidad lo requiere, también se pueden difundir mediante comunicaciones específicas.
Otra de las preguntas se centró en el recorrido de una propuesta propia: qué sucede después de enviarla y cómo puede una empresa saber si su solución resulta de interés. TMB explicó que el equipo de Innovación analiza su encaje y, cuando existe potencial, valora los siguientes pasos. Si la solución está suficientemente madura, la CPDM puede facilitar una demostración directa con TMB. La organización destacó que estas pruebas permiten conocer el comportamiento de la tecnología en un escenario real y obtener información útil para valorar su posible aplicación.
En relación con las demostraciones, se aclaró que son gratuitas y que TMB no puede remunerarlas a través de este mecanismo, ya que ello supondría entrar en otro tipo de procedimiento de contratación. A cambio, la organización busca conocer y probar las soluciones sin exigir a las empresas una trayectoria empresarial determinada o una larga experiencia previa: el interés se centra en la tecnología y en su capacidad para responder a la necesidad planteada.
El debate también abrió una reflexión sobre cómo ayudar a las tecnologías que todavía necesitan evolucionar para responder a los retos de TMB.
Desde el ecosistema se planteó la posibilidad de organizar encuentros específicos para identificar socios y construir colaboraciones que permitan elevar el nivel de madurez de determinadas soluciones. La respuesta de IN-MOVE puso el foco en la importancia de partir de necesidades concretas: primero identificar una propuesta que pueda encajar con un reto de TMB y, a partir de ahí, explorar la posibilidad de incorporar centros tecnológicos, empresas complementarias y otros agentes para desarrollar un proyecto conjunto.
Esta dinámica puede facilitar la creación de consorcios y la búsqueda de financiación externa para avanzar en el desarrollo y validación de soluciones. También se abrió la puerta a organizar en el futuro jornadas específicas sobre determinados retos, especialmente cuando se identifique que una necesidad requiere reunir a distintos perfiles del ecosistema para encontrar una respuesta conjunta.
En este contexto, 3M ofreció su centro de innovación de Madrid como posible espacio para futuras actividades de inspiración y colaboración. La propuesta fue bien recibida y permitió abrir una vía para explorar encuentros más amplios en 2027, vinculados a retos concretos o a nuevas oportunidades de innovación para el transporte público.
Durante el intercambio también se compartió una experiencia concreta: TMB confirmó que estaba valorando una solución de 3M que había llegado a través de una empresa que utiliza uno de sus productos. Este ejemplo ilustró cómo una propuesta puede llegar al operador mediante distintos agentes de la cadena de valor y cómo la colaboración entre empresas puede contribuir a acercar nuevas tecnologías a las necesidades reales del servicio.
La presentación de TMB permitió conocer el recorrido de la CPDM durante su primer año de funcionamiento. Hasta el momento, la iniciativa había recibido 26 propuestas, distribuidas entre los distintos ámbitos de trabajo:
8 propuestas relacionadas con la eficiencia del servicio de autobús.
7 propuestas vinculadas a la accesibilidad universal.
6 propuestas centradas en la experiencia de cliente.
5 propuestas sobre los sistemas de acceso y validación del metro.
De este conjunto, se habían realizado cuatro demostraciones y otras ocho propuestas se consideraban de interés potencial, aunque todavía no se habían podido explorar o probar por circunstancias internas de TMB. La organización manifestó su intención de avanzar en ellas durante 2027.
TMB anunció también la próxima publicación de un primer informe de resultados que recogería el recorrido de las propuestas recibidas y las actuaciones realizadas. Este documento permitirá dar mayor visibilidad al funcionamiento de la iniciativa y compartir sus resultados con el ecosistema.
La CPDM se enmarca en la estrategia de innovación de TMB, integrada en su plan corporativo +TMB2030. La organización busca que la innovación tenga un impacto real en la prestación del servicio, la eficiencia, la experiencia de las personas usuarias y la transformación interna.
A través de TMBinnova, los retos de la organización se conectan con capacidades internas y externas para impulsar procesos de cocreación, pruebas y posibles proyectos de aplicación. La colaboración con empresas, startups, universidades y centros tecnológicos resulta esencial para ampliar las alternativas disponibles y encontrar soluciones que respondan a necesidades concretas.
Desde IN-MOVE by Railgrup, esta iniciativa representa una oportunidad para acercar los retos de un operador de referencia a las capacidades del ecosistema y facilitar que las empresas puedan identificar oportunidades de participación. El clúster continuará difundiendo las novedades y los nuevos retos que TMB vaya incorporando, además de facilitar conexiones entre organizaciones cuando exista potencial para desarrollar propuestas conjuntas.
La sesión también permitió identificar posibles vías de trabajo conjunto entre TMB y el ecosistema de IN-MOVE by Railgrup. La conexión entre los retos planteados y las capacidades de las empresas y centros tecnológicos puede facilitar la identificación de soluciones, la preparación de pruebas de concepto y la creación de consorcios para impulsar proyectos de innovación.
Desde IN-MOVE, este trabajo se traduce en acercar a los socios oportunidades concretas de colaboración, compartir información sobre los retos publicados y promover espacios de encuentro que permitan conectar necesidades con capacidades complementarias.
La colaboración con TMB abre así una oportunidad para que las organizaciones del ecosistema conozcan de primera mano los desafíos de un operador de transporte público y exploren cómo sus tecnologías y conocimientos pueden contribuir a mejorar el servicio.
Acercar a las empresas a retos reales de los operadores es una de las vías para convertir el conocimiento y la innovación en soluciones aplicables. La CPDM de TMB ofrece un marco para conocer necesidades, contrastar propuestas y explorar oportunidades de colaboración antes de que se concreten posibles procesos de compra.
Para IN-MOVE, facilitar esta conexión forma parte de su papel como punto de encuentro del ecosistema de movilidad y transporte: identificar capacidades, promover colaboraciones y ayudar a que las soluciones innovadoras encuentren espacios donde puedan probarse y generar impacto.
Las empresas interesadas pueden consultar las instrucciones generales, los retos y la documentación específica de cada consulta a través de la web de TMB, en el apartado de Innovación y proyectos → Compra pública de innovación → Consulta al mercado, así como en el expediente 12000401 de la Plataforma de Serveis de Contractació Pública de la Generalitat de Catalunya.